Consejos para limpiar tu horno

cómo limpiar tu horno

¿Eres de los que limpian la bandeja del horno, le pasan un pañito a la puerta y dan la limpieza del horno por finalizada? Limpiar el horno adecuadamente es imprescindible si queremos que dure muchos años. En este post te explicamos cómo conseguir que tu horno esté siempre reluciente y puedas seguir cocinando con él durante mucho tiempo.

Limpiar el interior del horno es más fácil de lo que parece.

 

Si cuentas con un horno pirolítico, sólo tendrás que seleccionar el programa de pirolisis y dejar que el horno haga el resto. Durante la pirolisis, el horno alcanza temperaturas de hasta 500ºC pero, a diferencia de lo que puedas pensar, realizar esta limpieza únicamente supone 0.42€ en tu factura. ¡Menos que un café! Te recomendamos realizar la pirolisis una vez cada 10 usos.

 

Si no tienes un horno pirolítico, parar limpiarlo sólo tienes que verter agua y jabón líquido en su interior, cerrar la puerta y encender el horno con la función calor superior e inferior a 60º durante 1 hora. Pasado este tiempo, retira el líquido y los restos de suciedad con una esponja y un paño suave.

 

Además del interior, es muy importante prestar atención a la puerta del horno.

 

Muchos hornos cuentan con una puerta formada por tres cristales. En este caso, además de limpiar el cristal interior y el exterior el producto adecuado, es importante que también limpies la 3ª puerta. En este video te explicamos cómo.

 

Limpiar el exterior del horno no te costará mucho. Si tienes un horno de acero inoxidable utiliza un producto apto para este tipo de superficies y límpialo en el sentido del pulido con un paño seco, para evitar las manchas de agua.

 

Para limpiar un horno de cristal, utiliza limpiacristales o un producto adecuado pero… ¡No utilices limpiacristales sobre el panel de mandos y las zonas de plástico, podrías dañarlas!

 

Si tienes un horno de vapor,  además de realizar todos los pasos anteriores, también es importante que te acuerdes del depósito de agua. Es importante que vacíes el depósito después de cada uso, que lo limpies con agua y detergente y que lo seques antes de volver a introducirlo en el horno. Además, eligiendo la función “secar” en el menú, secarás la cavidad del horno de forma automática una vez hayas acabado de cocinar con vapor.

 

Independientemente del tipo de horno con el que cocines, hay algunas cosas que nunca deberías hacer:

 

No enfríes el horno con la puerta abierta: el calor que desprende puede dañar los muebles contiguos al horno e incluso el display del mismo.

 

Introducir las rejillas del horno en el lavavajillas también es un error muy común. Lo correcto es lavarlas con agua, jabón liquido, y utilizando un cepillo para retirar la suciedad.

 

Es importante que limpies tu horno con paños suaves. Utilizar ciertos productos como rascadores para vidrio o estropajos metálicos puede rallar y dañar la superficie del horno.

 

Si tienes un horno de vapor con sensor perfect bake, no introduzcas moldes de silicona. Podrías dañar el sensor.

 

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